«Un corazón para saber» – Por Rav Vladimir Milessi

וְלֹֽא־נָתַן֩ ה לָכֶ֥ם לֵב֙ לָדַ֔עַת וְעֵינַ֥יִם לִרְא֖וֹת וְאָזְנַ֣יִם לִשְׁמֹ֑עַ עַ֖ד הַיּ֥וֹם הַזֶּֽה


En la parashá Ki Tavó, cuarenta años después de su nacimiento como pueblo, Moshé transmite a Am Israel que alcanzaron «un corazón para saber, ojos para ver y oídos para escuchar». Rashí explica que el “corazón para saber” se refiere a la capacidad de “reconocer las bondades de Hashem y apegarse a Él”

                  וְלֹֽא־נָתַן ה’ לָכֶם לֵב לָדַעַת.  לְהַכִּיר אֶת חַסְדֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְלִדַּבֵּק בּוֹ    

Sabemos por nuestros Sabios que el apego (devekut) a Hashem es uno de los objetivos fundamentales de la Torá, sin embargo Rashí nos está señalando no sólo la meta sino también el camino: El reconocer la bondad.

Este es un principio general y esta explicación encierra el modo práctico de alcanzar la meta: que nos importe lo que es efectivamente relevante y lo sintamos parte de nosotros mismos.

1- “Un corazón… para saber”: La conciencia y la sapiencia comienzan por el corazón.

2- “Reconocer”: El reconocimiento es, primero que nada emocional, no solamente  intelectual. Tanto la dificultad para lograr reconocer como la posibilidad de conseguirlo depende del vínculo corazón – mente. No basta con “abrir los ojos”, es necesario hacer un esfuerzo emocional para poner nuestra atención en el lugar adecuado.

3- “las bondades”: En plural. Para llevar al corazón una emoción correcta hace falta la cantidad, más que la calidad. En lugar de buscar ideas, imágenes mentales de alto impacto emocional, o recurrir a grandes y generales epítetos de agradecimiento, debemos acostumbrarnos a ejercitar el músculo emocional hasta qué pensar en cada cosa y cosa positiva que nos brinda Hashem sea natural, una costumbre aceitada.

4 – “De Hashem”: No se trata de “pensamiento positivo” a ciegas… el objetivo es recordar y tener presente Quién es la fuente de todas aquellas bondades que recibimos día a día. Esto es esencial porque por naturaleza tendemos a olvidar todo aquello que nos recuerda que no somos autosuficientes.

5- “Y apegarnos a Él”: Este es el resultado y también el objetivo a tener en mente. Nuestra intención idealmente debe ser desinteresada, el objetivo no es agradecer “para”, para recibir más… para dejar de sentir culpa… para… sino porque. Porque queremos estar cerca de Él, porque Lo queremos y respetamos.

¡Quiera Hashem que las palabras de Torá de nuestro querido Rabino, Rashi HaKadosh lleguen a nuestros corazones y acciones para que en este mes tan propicio para el Apego a Hashem lo sintamos cada día más cercano!

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