Cuentan que en una oportunidad una persona se enteró de que un gran amigo de su pueblo natal venía de visita a la ciudad. Emocionado, preparó una mesa llena de manjares y comidas especiales para recibirlo como corresponde.
Cuando el invitado llegó, se abrazaron con alegría y comenzaron a comer juntos.
En medio de la comida, el anfitrión le preguntó:
—¿Y cómo está la familia Karchowski?
El invitado respondió:
—Murió.
Sorprendido, siguió preguntando:
—¿Y la familia Plokowski?
—Murió.
—¿Y los Kaplan?
—Murieron.
—¿Y los Liker?
—También murieron.
El ambiente se volvió pesado. El anfitrión ya no quería seguir preguntando. Terminó la comida con tristeza y finalmente le dijo:
—La verdad… me da mucha pena enterarme recién ahora de que tantas familias queridas murieron y yo no sabía nada.
Entonces el amigo lo miró y le respondió:
—No, no… están todos vivos.
—¿Cómo que vivos? ¡Me dijiste que murieron!
Y el invitado le contestó:
—Lo que pasa es que cuando yo como… es como si todos estuvieran muertos…
Más allá de que esta historia puede parecer graciosa —o no, depende de cómo uno la escuche— deja un mensaje muy profundo.
Porque claramente no estaba hablando de una muerte literal.
Lo que quería decir era: “Cuando estoy concentrado en esto, nada más existe”…
Y ahí aparece una enseñanza enorme para nuestra generación.
Vivimos rodeados de distracciones: noticias, miedos, pantallas, presiones, opiniones, comparaciones, ruidos.
Todos quieren nuestra atención. Todos quieren entrar en nuestra cabeza. Y muchas veces queremos conectarnos con Hashem, queremos crecer espiritualmente, queremos vivir con emuná… pero nuestra mente está en todos lados al mismo tiempo.
La parashá comienza diciendo:
“אם בחוקותי תלכו” “Si andan en Mis caminos…”
Y surge una pregunta: ¿Cómo hace una persona para caminar realmente en los caminos de Hashem?
Tal vez una de las respuestas es aprender a enfocarse.
No porque el mundo no importe. No porque las personas no importen.
El rey Shlomo enseñó que hay momentos para reír y momentos para llorar, momentos para abrazar y momentos para tomar distancia.
Y también hay momentos para entrar en un espacio interior con Hashem.
Un lugar donde, aunque sea por unos minutos, uno logra apagar el ruido de afuera para escuchar el alma.
No una conexión automática. No porque mis padres me enseñaron. No porque en el templo me dijeron. No porque vi a alguien practicante.
Sino porque yo decidí conectarme.
Y justamente en estos tiempos tan desafiantes, donde el miedo parece querer controlar nuestras vidas, quiero compartir algo que escuché en una charla y que una vez ya comenté:
“El miedo tiene razón”.
¿Qué significa?
Que el miedo te dice: “Te puedes caer”. “Te puede ir mal”. “Puedes fracasar”. “Puedes no lograrlo”.
¿Tiene razón? Sí. Todo eso puede pasar.
Pero también puede estar equivocado.
Tal vez te sorprendes y lo logras. Tal vez las cosas salen mejor de lo esperado. Tal vez descubres fuerzas que no sabías que tenías. Tal vez aprendes a confiar en Hashem de verdad.
Y entiendes que pase lo que pase, Hashem sigue estando contigo.
Por eso hoy, más que nunca, necesitamos recordar dónde ponemos nuestra mente y nuestro corazón.
Porque aquello en lo que uno se concentra… termina dominando su vida.
Si vivimos concentrados únicamente en el miedo, todo se oscurece. Pero si aprendemos a caminar “Bejukotai Teleju”, en los caminos de Hashem, entonces vivimos con otra fuerza.
En las leyes de Hashem debo caminar. En las leyes de Hashem debo vivir. En las leyes de Hashem estoy protegido.
Que podamos encontrar momentos reales de conexión, momentos de silencio interior, momentos de emuná auténtica, y que podamos caminar con confianza incluso en tiempos inciertos.
Alexis Cabenovsky es Argentino-Israelí, casado y padre de tres hijos. Con una sólida trayectoria como Moré (educador), ha acompañado proyectos educativos y comunitarios en la ciudad de Rosario, Argentina, dentro de la institución Shevet Ahim. Asimismo, desarrolló su labor en la ciudad de Córdoba, desempeñándose como Moré tanto en la Unión Israelita Sefaradí como en el Colegio Maimónides.
Coach Formador desde el año 2019 hacía la actualidad y Coach Sistémico con el programa de los 6 escuchas.
Es autor de diversos artículos y del libro Jazak, Jazak, VenitJazek, una recopilación de más de 100 reflexiones que integran pensamiento filosófico, espiritualidad y compromiso con el crecimiento personal. Desde 2017 lidera un proyecto semanal de Mensajes de Shabat, enfocados en fortalecer el vínculo entre tradición y vida contemporánea.Actualmente reside en la ciudad de Or Akiva, Israel.